Otros pueblos se asentaron antes que los romanos en Trujillo, pero éstos dejaron sus cimientos en la ciudad, como son los pilares del Castillo o Alcazaba que luego construirían los árabes.


Trujillo alcanzó su esplendor en los siglos XV y XVI, paseando por La Villa podemos contemplar una ciudad medieval muy bien conservada, monumentos de resaltar y visitar como es Santa Maria la Mayor , con un retablo de Fernando Gallego pintor flamenco, formado por 25 tablas.
Si seguimos por la Villa , nos encontramos con monumentos como el Alcázar de los Altamirano, los Bejaranos, la Alberca romana, el aljibe, la Iglesia de Santiago, y por supuesto la Alcazaba o castillo.

La Plaza Mayor de Trujillo esta rodeada de soportales, el del pan, la verdura, el paño, la carne, el lienzo, en ellos tenia lugar el tradicional mercado. Rodeada por palacios como Piedras Albas (XVI) un edificio romántico, sereno muy diferente al palacio de la Conquista levantado en un solar de los Pizarro por la hija del conquistador Francisca Pizarro Yupanqui, un edificio suntuoso, con grandeza y fuerza.

En otra parte de la Plaza Mayor se encuentra el Palacio de San Carlos (XVII) dignas de ver sus chimeneas, al lado vemos la Parroquia de San Martin, con un coro donde se encuentra un órgano de gran valor construido entre 1759 y 1761.
En la parte alta se sitúa el palacio de Quintanilla o Casa del Peso Real, donde se pesaba la harina. No pasaran impasibles al ver sus columnas salomónicas a los lados de las puertas.
La Casa fuerte de la Cadena , del linaje Chaves-Orellana, gozó del privilegio de asilo. (En ella se hospedó Felipe II en 1583).
Nuestro hostal se encuentra en el Portal de la Verdura , al lado del antiguo Casino, fomento de las artes ahora casa particular.


